RICKIE FOWLER, EL CHICO DE MODA
Hasta la semana pasada, Rickie Fowler era conocido sólo por sus coloridos “disfraces” con los que se viste para jugar al golf. Sus gorras anchas, el naranja estridente y a partir de este año, ese bigote “setentista” también eran una manera de atraer la atención de sponsors y en especial de los jóvenes que se ven reflejados en este californiano de 23 años.
Es muy común ver una cantidad de chicos vestidos del naranja de OSU (Oklahoma State University) siguiendo a Rickie, en todos los torneos donde participa Fowler. Puma apostó por él hace varios años, luego de sus dos victorias en Walker Cup (la Ryder de aficionados) y cuando ganó la individual del Mundial de Australia, en 2008, pero hasta el momento no había podido conseguir una victoria, más allá de que estuvo cerca varias veces (Frys.com Open ’09, Phoenix Open ’10 y Memorial ’10).
Su carisma, la utilización de Twitter (+ de 315 mil seguidores), su amistad con Bubba Watson y los “Golf Boys” con quienes realizó ese video de música tan comentado, le habían dado más rédito que su actuación en la cancha. Tanto que EA Sports, el líder mundial en juegos, lo eligió para compartir la tapa del próximo Tiger Woods ’12, por la popularidad que tiene entre los jóvenes.
De todas maneras, cada tanto Rickie se hacía notar y les regalaba a sus fanáticos una buena actuación (tiene 16 top ten en tres años en el PGA Tour). Pero todavía estaba el reproche que no podía cerrar un torneo. Eso terminó este domingo, cuando Fowler definió con solvencia, talento y madurez uno de los eventos más complicados del PGA Tour. En el primer hoyo de playoff anotó un birdie sensacional, en el hoyo más complicado de Quail Hollow para ganar el Wells Fargo Championship.
Rickie aprovechó los altibajos de aquellos que estaban delante suyo y de a poco fue construyendo un triunfo que lo mete entre las grandes figuras de los próximos años en el PGA Tour. Aprovechando los par 5 a pleno (terminó -14 en estos), como indican los manuales de esta cancha, el nacido en Anaheim, California y fanático de las motos, llegó al final esperando un error de Rory McIlroy y DA Points que le llevaban un golpe de ventaja.
El norirlandés, otra vez número uno del mundo, subió el hoyo 17, mientras que Points, luego de no hacer bogeys en todo el fin de semana, eligió el hoyo final para subir y así pasar a un triple desempate.
Rickie Fowler decidió sacar a relucir todo su talento y lo ganó con el coraje de un chico de 23 años que tiene todo para ser la nueva figura del PGA Tour. Estados Unidos tiene muchos jóvenes (Mahan, Haas, Simpson, Watney,Watson), pero la atracción que tiene este chico es decisiva a la hora de que los sponsors decidan dónde invertir.
A algunos no les puede gustar su estilo (a mi), otros creen que tiene las herramientas para atraer a los jóvenes al golf, lo que seguro no hace es pasar desapercibido y eso, en estos tiempos, es fundamental para el éxito de una carrera.





