2011 Y UN BALANCE CON CLAROSCUROS
Uno de los cliches del periodismo es hacer evaluaciones a fin de año, sobre todo en estás últimas dos semanas, donde no pasa nada muy relevante. A pesar de mi pensamiento crítico, no voy a dejar solo a mi gremio y también analizaré lo que pasó en esta temporada 2011, que fue tan interesante como variado en el plano internacional, mientras que en el ámbito local fue chato, pero con una luz de esperanza sobre el final.
DONALD, REY DEL MUNDO
Será difícil encontrar en los próximos años alguien que consiga el histórico logro que alcanzó el inglés en la temporada 2011. Ganó las Ordenes de Mérito tanto del PGA Tour, como del European Tour, pero con la particularidad que no ganó ningún Major, torneo que suma para ambos Tours, aunque sí se impuso en el Match Play de comienzos de año. Luke Donald es el indiscutido número uno del mundo, dejando detrás a Lee Westwood, Martin Kaymer y otros que coquetearon con la cima, pero que nunca se pudieron consolidar en lo más alto del Ranking.
Cuatro victorias (2 en Usa y 2 en Europa) y 17 TopTen en toda la temporada certifican un dominio abrumador, de un golfista increíble, que tiene en su solidez y en su juego sobre el green, argumentos indiscutibles para quedarse con el trono por varios años.
LA NUEVA GUARDIA
Sólo Darren Clarke, ganador del Open Británico, queda fuera de esta categoría de nuevos y jóvenes campeones que amenazan con dominar el golf mundial. Charl Schwartzel (Masters), Rory McIlroy (US OPen) y Keegan Bradley (PGA Championship), consiguieron su primer “grande” antes de los 26 años y son el ejemplo de una generación que quiere desplazar a nombres como Phil Mickelson, Vijay Singh, Ernie Els, Retief Goosen, entre otros. A ellos hay que sumarles a Bill Haas (Fedex Cup), Nick Watney, Martin Kaymer, Webb Simpson, entre otros.
Si a estos nombres se les suma Tiger Woods, que en las últimas semanas del año mostró un nivel más parecido a lo que nos tenía acostumbrado, nos espera un 2012 con muchas emociones.
LO MEJOR, AL FINAL
El golf argentino sufrió durante esta temporada una sequía de buenos resultados. La victoria de Joaquín Estevez, en Colombia (Challenge Tour) fue una ilusión en aquel comienzo del año. Luego, hubo que esperar hasta octubre para que Miguel Carballo consiguiera su triunfo en el Nationwide para volver a festejar. En el medio hubo muchos argentinos que jugaron por todo el mundo, con pocos resultados satisfactorios. Cabrera fue protagonista del Masters y no mucho más. Pigu Romero tuvo un par de semanas excelentes (Canada y Greenbrier) donde casi se lleva su segundo triunfo en el PGA Tour, pero cuando uno piensa que Fabián Gómez, Rafa Echenique, Julio Zapata y Clodomiro Carranza perdieron sus respectivas tarjetas, el gusto pasa a ser un tanto amargo.
Pero la luz de esperanza llegó sobre el final del año. Dos jóvenes promesas, que ya llamaban la atención desde sus comienzos como aficionados, consiguieron su lugar en Tours de primer nivel. Victoria Tanco, con sólo 17 años ya jugará en el LPGA Tour, mientras que Emiliano Grillo, de 19, comenzará en enero su primera temporada en el European Tour. Sangre nueva que llega con mucha ilusión y que nos tendrá atentos a lo que puedan demostrar en su “rookie season”.
Por último, el PGA Tour Latinoamerica, que arranca a mediados de 2012 será muy importante para el desarrollo futuro de nuestros profesionales. La posibilidad de acceder al Nationwide es muy atractiva y potenciará claramente el nivel de todos.
La vuelta de Tiger, los argentinos en el PGA Tour, Tanco, Grillo y el nuevo PGA Tour en Latinoamérica invitan a soñar con un 2012 muy atractivo para el golf…y como siempre lo viviremos aquí en Diario de Golf.










