AUGUSTA NATIONAL, EL PARAISO DEL GOLF
Ayer habíamos quedado en lo que uno se encuentra apenas llega a Augusta National. Ahora seguimos unos pasos más allá, y una vez que dejamos atrás el sencillo y sobrio club house de estilo sureño, se nos aparece ante nosotros la inmensidad de un campo al que a uno no le alcanzan las palabras para describir tanta perfección.
Como alguna vez escribí, en mi primer año que visité Augusta National, ni el mejor paisajista de la historia podría haberse imaginado tanta belleza. Las azaleas gigantes y aromáticas, los pinos que dibujan los fairways y las distintas tonalidades de verde que inundan el ondulado terreno son parte de un lugar que sumado a la rica historia que tiene, lo convierte en un auténtico paraíso del golf.
A eso hay que sumarle la limpieza, la prolijidad y el respeto que se vive allí dentro, a pesar de las miles de personas que caminan desde las primeras horas de la mañana. Nadie emite ni una sola queja por las colas que hay que hacer ya sea para el proshop o para el baño o para comer. Y cada una de ellas tiene su historia.
El Proshop del Masters es algo único, no sorprende tanto por su tamaño, ya que en otros Majors estos son mucho más grandes, pero sí por la variedad de artículos y por la cantidad de gente que asiste y el dinero que recauda. Más de 10 millones de dólares se juntan cada año, aunque nunca publican cifras oficiales. Los precios son razonables y no hay nadie que no se lleve un recuerdo de su paso por Augusta.
Como saben ninguna marca está presente en el campo. Todo es verde, los vasos de gaseosa, los paquetes de papa fritas, los envoltorios de los sandwiches, hasta los cestos de basura. Hay varios puestos de comida desparramados por la cancha, y a pesar de la poca variedad están colmados.
Los sandwiches son ricos y baratos, aunque después de una semana ya cansan un poco. Los mejores, el de pavo y el Masters Club, por sólo 2,5 dólares.
La caminata por la cancha se disfruta en cada paso. En la ida me quedo con los hoyos 3 , 4 , 6 y 9, mientras que por la vuelta es difícil elegir un lugar favorito, ya que son muchos. El hoyo 10, más allá que históricamente es el más difícil de la cancha, es espectácular en todo su recorrido. Luego sigue Amen Corner y ese lugar mágico detrás del tee del hoyo 12, donde se concentra una multitud todos los días. La tribuna natural del 16 es otra de mis favoritas y la energía que se vive es indescriptible, desde allí surgen las ovaciones más grandes de cada semana.
Hoy fue el turno de la conferencia de prensa de Ángel Cabrera y a partir de las 1830 hora local, los campeones históricos de este torneo, más el Chairman de Augusta National disfrutarán de un verdadero asado argentino.
Para que no queden dudas, lamentablemente este año no me toca estar presente en Augusta National, pero todas las sensaciones que viví en los últimos dos años y todos los recuerdos que me quedaron grabados, tenía ganas de compartirlos con ustedes, ya que creo que a todo aquel que le gusta este deporte le gustaría vivir un poquito de Augusta National, ese paraíso del golf.



Marcos, tus comentarios y descripciones de Augusta son excelentes, con las imágenes de tv solo nos faltan los perfumes para sentirnos alli. Y me gustaría saber la razón por la cual esta vez no estarás en Augusta.
07 Apr 2010 at 05:50
Porque Marcos sigue a Andres Romero y este no clasifico a Augusta este año.
07 Apr 2010 at 06:18
marquitos, decile al Pigu q se ponga las pilas !!
q el tiene q jugar Augusta y lo mas importante …q vos tener q estar ahí !!! (jjejeje)
abrazo
08 Apr 2010 at 08:39
Aro excelente los comentarios sobre augustam te felicito
10 Apr 2010 at 15:35
[...] quien lo visita se debe sentir absolutamente privilegiado. Las costumbres de la llegada al club y el recorrido por la cancha, son vivencias que uno siempre va a tener guardadas en su [...]
04 Apr 2011 at 18:10