2012, UN AÑO DE NUEVOS DESAFIOS
Esta es una de las pocas veces en la que me cuesta encontrar las palabras para poder explicar lo que siento. Con el final del 2011 se va una etapa muy importante de mi vida, que de alguna manera va a afectar a ustedes, mis queridos lectores, y que me veo en la obligación de compartirla, ya que ustedes fueron los que le dieron alguna entidad, si es que la tiene, a este blog.
Por diversos motivos, tanto del lado de Andrés Romero, como de mi parte, decidimos dejar de trabajar juntos y durante el 2012 no tendré la satisfacción de acompañarlo en su aventura del PGA Tour. Fueron cuatro años espectaculares, maravillosos, donde aprendí infinidad de cosas y donde conocí un mundo único e incomparable, que quise mostrarles desde estas humildes líneas.
La cantidad de semanas fuera de mi casa, más de 20 por año, me hicieron replantear mi realidad familiar y fueron un argumento fuerte para acompañar con tranquilidad la decisión que tomó Pigu de viajar sin un asistente.
De todas maneras seguiré ligado al mundo del golf, tengo varios proyectos en carpeta y muy probablemente lo haga desde el ámbito profesional, por lo que Diario de Golf seguirá su camino, como lo viene haciendo desde enero de 2010.
Mi relación con Andrés y Coco, mis compañeros de andanzas en estos cuatro años, sigue en buenos términos y seguramente podré acceder a información exclusiva, que no se podrá encontrar en cualquier medio tradicional. Por lo que les pido que me sigan acompañando en esta aventura de Diario de Golf.
En estos dos años creamos una comunidad de fanáticos, con los que compartimos esta pasión nuestra por el golf. Este deporte que tanto amamos tiene todos los días muchas aristas para compartir, comentar y analizar, por lo que no tengo pensado abandonar este querido Diario.
En pocos días me iré de vacaciones y comenzaré a delinear este nuevo año 2012, que seguramente vendrá con novedades: con otro tipo de viajes de golf, con la aparición del PGA Tour Latinoamérica, con la posibilidad de seguir a los nuevos talentos en su escalera a la fama, etc.
Por último, mi más sincero agradecimiento a Andrés Romero y a Adrián Coco Monteros, por estos cuatro años increíbles, por su humildad, su simpleza, pero sobre todo por su amistad. No tengo dudas que Pigu seguirá por la senda del éxito y desde este Diario de Golf celebraremos cada uno de sus logros. Pero es hora de dar un paso al costado y empezar a buscar otros horizontes. Ojalá que me sigan acompañando en este camino.
Les deseo un muy Feliz 2012 y que sea con mucho éxito para TODOS!!









