COCO, MAS QUE UN BUEN CADDIE, UN GRAN AMIGO

Adrián Monteros, más conocido por todos como “Coco”, cumple hoy 36 años y en el día de su cumpleaños les quiero presentar a un gran amigo y al caddie de Andrés Romero desde hace 5 años.
Nació en Tucumán a pocas cuadras de donde creció Pigu y desde chico estuvo ligado al golf, ya que también vivía a pocas cuadras del Jockey Club de esa ciudad. Como todo chico que andaba correteando por esas calles de tierra, sus primeros pasos los dio con la bolsa al hombro de algún socio, en lo que era un anticipo de lo que sería su vida.
Unos años más tarde confió en sus condiciones y quizo ser profesional, mientras compartía su tiempo dedicándose a cuidar los jardines de los vecinos. Pero el sueño de ser golfista no duró mucho y ante la necesidad económica aceptó la ayuda de su amigo César Monasterio y decidió cargar la bolsa del golfista tucumano.
Con él viajó por toda Argentina, América y Europa y logró cuatro títulos (el más importante en Francia, por el European Tour). También le llevó los palos al Pato Cabrera (ganó con él en Paraguay) y a Eduardo Argiró (también triunfó con el Topo), más otras “changas” a varios españoles, en los años que se quedaba varios meses en Europa para no gastar tanta plata en pasajes.
En 2005, Andrés Romero comenzaba su carrera en Europa y allá fue Coco a darle una mano a su amigo y vecino de toda la vida. Y en su primer torneo en Manchester, levantaron la copa. Allí comenzó a construirse una relación de mutua confianza que ya lleva 5 años. Para Pigu su compañía es fundamental, los lazos que los unen son invalorables para la cantidad de semanas que están fuera de su casa. Pero también su experiencia y su trabajo serio y dedicado hace que sea un gran caddie, y que él también sea parte fundamental de los otros títulos que consiguió Pigu tanto en Europa como en el PGA Tour.
Coco tiene 3 hijos varones con Silvina, su mujer de toda la vida. Es hincha de Atlético Tucumán, le gusta el folcklore, el cuarteto y el reggaeton. Asado, vino y fernet como buen tucumano son religión cuando está por su tierra.
En estos tres años viví junto a él innumerables experiencias, muchas alegrías y de las otras, pero aprendí a conocer a una gran persona, muy humilde y que conoce perfectamente sus orígenes y que demuestra que con el esfuerzo se pueden conseguir muchas cosas, aún aquellas que uno nunca se hubiera imaginado.
Por eso para mí, más alla de ser un gran caddie, es un gran amigo. Feliz Cumpleaños!!








