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UNA SEMANA POSITIVA PARA ANDRES ROMERO

Si tomamos en cuenta la semana en su totalidad, el desempeño de Andrés Romero en el WM Phoenix Open, que se jugó en el TPC de Scottsdale, lo podemos calificar con una buena nota. Hoy, el tucumano firmó una tarjeta de 69 golpes y finalizó con diez bajo el par, en el puesto 14.

Pero al final de la ronda Pigu estaba un poco molesto por varias oportunidades desperdiciadas, que lo podrían haber puesto más cerca de la pelea por el título.

El comienzo no pudo ser mejor, dos birdies rápidos, en el 2 y 3 nos hacían ilusionar. Pero enseguida, un bogey en el 4, un corto par 3, congeló el buen momento. La lluvia que cayó durante toda la mañana hizo que la cancha jugara más larga y que los greens estuvieran más receptivos. Así, en el 8 Pigu acertó de nuevo, pero ante cada birdie llegaba un bogey. En el 9 se tomó tres putts, luego de un drive perfecto y eso lo desenfocó por un rato.

En el 10, mientras Andrés deambulaba con sus dudas, Y.E.Yang , el coreano que compartió la salida con el Pigu empezaba su furiosa recuperación. El ganador del último PGA Championship la metió con su segundo tiro desde 130 yardas en el 10 y luego hizo birdies en el 12, 13, 14 y 15 para llegar a la punta.

Pigu falló un corto putt en el 11 y luego anotó otro bogey en un par 3, el 12, sin duda su karma en este torneo. Por suerte, el sueco Jacobson se tomó media hora para jugar el hoyo 13, ya que pidió dos veces que lo ayudaran los oficiales de reglas y eso sirvió para tranquilizarse un poco. Birdie al 13 y al 15, (por fin bajó los 3 par 5) y otro acierto en el 17 luego de llegar al green con el drive. La locura del 16 lo trató con altibajos, su primer tiro quedó lejos de la bandera y hubo algún abucheo, pero luego ejecutó un gran putt desde 10 metros  y la pelota le quedó dada y a mano con este hoyo increíble.

“Estoy contento fue un buen torneo, pero me queda la sensación de que pude terminar mejor, hice algunos bogeys que los podría haber evitado, pero igual creo que sigo en el buen camino”, me decía Pigu mientras almorzabamos mirando el torneo, que finalmente ganó Hunter Mahan y que regaló nuestro amigo coreano Yang. El oriental se apuró en el 17 y la tiró al agua con el drive frenando el envión que lo había llevado a la punta.

Se va una nueva semana en el PGA Tour, seguramente por el gran ambiente, por el espectáculo de la gente y también por la muy buena actuación de Andrés, quedará marcada entre los buenos recuerdos del año.

Mañana les contaré algunas cosas que quedaron en el tintero, mientras viajamos a West Palm Beach, en Florida, donde continúa nuestra gira.

EL HOYO 16, UN SHOW ESPECTACULAR

Así como el jueves Andrés Romero se llevó una de las mayores ovaciones del día en el famoso hoyo 16, hoy el tucumano recibió uno de los más sonoros abucheos de la tercera jornada.

El Pigu venía de salvar el par en el hoyo 15, luego de tirarla al agua con el segundo tiro, y llegó a ese infierno que era el mejor par 3 del PGA Tour. Esta vez pude entrar porque insistí que mi credencial me permitía ingresar y al final el guardia de seguridad me dejó pasar por la entrada de los jugadores.

Me ubiqué a un costado de las tribunas, pero con un panorama perfecto de lo que se vive allí dentro. Cuando llegaron los tres jugadores al tee comenzaron los gritos de un sector, coreando los nombres de cada golfista. Por supuesto, todos , en su mayoría jóvenes, a esa hora ya tendrían entre 5 y 8 cervezas “encima”. Alguno que sabía que el sobrenombre de Andrés es Pigu comenzó a corear su nombre y unos diez “barrabravas” alentaron al tucumano como si estuviera en el estadio de San Martín.

Tanto Chad Campbell como Jeff Maggert acertaron el green y se ganaron sus merecidos aplausos. Llegó el turno de Pigu, quien tenía 125 yardas hasta una bandera ubicada a la entrada del green. Tomó el sandwedge y se paró frente a la pelota. Dudó y salió de su stance..allí llegaron los primeros silbidos  “Dale Romero no arrugues”, le gritaban en un inglés un poco menos educado.

Cuando le pregunté,  Pigu me dijo que no sabía si pegar con el tee o sin él, finalmente decidió usarlo bajo. Apenas salió su tiro se dio cuenta que era corta y salió caminando . La pelota viajó por el aire y pico corta del green y tomó la bajada para irse bastante fuera del green bastante. El abucheo asustaba. Más de 42.o00 personas, ese fue el cálculo para el día de hoy, no tuvieron piedad con Andrés que a pesar de la sonrisa forzada, llegó con mucha bronca hasta la pelota. Su segundo tiro no fue mejor y otra vez los gritos hirieron los oídos de quienes seguíamos al Pigu. Bogey y más vale salir de ese infierno.

Por suerte parece que tanto no lo afectó porque terminó con dos birdies en el 17 y 18 y así anotó 69 golpes, para quedar en el puesto 24, a seis golpes del puntero Brandt Snedecker.

Pigu no quedó conforme con su juego de hoy. Otra vez no pudo bajar ninguno de los par 5, a pesar de pegar 3 buenos drives y el otro bogey, en el hoyo 4 fue fallando un muy corto putt. “Lo bueno es que sigo ahí cerca, no se si llegó a ganar pero por lo menos apunto a quedar entre los diez mejores”.

Para quienes alguna vez tengan la suerte de estar cerca de Phoenix para esta semana, no dejen de venir al TPC de Scottsdale. En ningún torneo de todos los que asistí en estos tres años viví algo parecido a lo de hoy. Es más así como un diario inglés calificó al clásico Boca-River como un evento al que hay que asistir alguna vez en la vida, este Open de Phoenix también tiene que estar en esa lista.

150.000 mil personas dando vueltas en una canchas de golf. La mayoría no entiende mucho de este deporte, pero se fanatiza como el más experto. Se escuchan por todos lados preguntas de reglas o de las cuestiones básicas, como cuándo es par o cuando es birdie. Las chicas llegan “producidas” como si fueran a la mejor fiesta de la ciudad y la mayoría  de “ellos y ellas” comienza a tomar cerveza a las 9 de la mañana. Para las 2 de la tarde imagínense lo que es ese lugar,  en especial los hoyos que rodean al 16 (10, 11,15 , 17 y 18).

Hoy vi un par de policias haciendo control de alcoholemia a tres jóvenes que iban caminando cerca de la zona de bares y cuando entrás al torneo te dan una pulsera que dice:  “If you drink, don’t drive” (si tomás, no manejes).

Pero no es la cantidad de alcohol que se vende lo que lo hace tan especial, sino el ambiente que se genera, en especial ese hoyo 16, que los jugadores no viven lo mismo en ningún otro lugar del mundo. Realmente inolvidable.

EL PIGU SE RECUPERO Y QUIERE DAR PELEA

Ese chip que Andrés Romero embocó desde fuera del green en el hoyo final fue el mejor cierre para una gran vuelta que tuvo más altos que bajos y que permitio que el tucumano finalizara la segunda vuelta con 67 golpes y un total para el torneo de seis bajo el par, a sólo cinco de los punteros.

Con los nuevos zapatos que diseño Adidas, combinados con una remera celeste y pantalones blancos, Pigu salió convencido en dejar bien representado al país. De entrada anotó su primer birdie luego de un gran drive en el 10, pero rápido tropezó con el primer bogey, en el par 3 del 12 , luego de fallar por la izquierda. No bajó el par 5 del 13, a pesar de pasarse del green con el segundo tiro y otra vez, el tiro de salida del 15 le jugó una mala pasada. El drive salió a la izquierda y luego de picar en el fairway rodó hasta el agua. Justo cuando anotó bogey en ese hoyo, el tablero indicaba que el corte estaba en tres bajo el par y Pigu había quedado dos golpes detrás.

Llegué al 16 y no pude entrar por ninguna de las tres entradas que tienen las tribunas. En una había un cartel que calculaba que la espera era de 20 minutos y la cola era larguísima, por lo que me quedé fuera de ese hoyo escuchando los sonidos de la tribuna. Abuchearon a los dos primeros y unos tibios aplausos me indicaban que Andrés por lo menos la había puesto en el green. Luego no se escuchó ninguna ovación por lo que concluí que nadie había hecho birdie. El cálculo para el día de hoy fue de 35.ooo personas, sólo en ese hoyoy para mañana les prometo la cantidad de litros de cerveza que se toman en este torneo, deben ser miles y miles.

Andrés pareció olvidarse de lo anterior y a partir del 17 mostró lo mejor de su juego. Birides al 17 y 18, luego de tiros perfectos, en el 1 falló por muy poco y luego otra vez acertó en el 2 y 3.  Tuvo una buena chance en el 4 y en el 5 otra vez pegó dos tiros perfectos y se fue con un nuevo birdie.

La única mancha fue en el hoyo 7, donde falló por la derecha y luego le pegó muy justa a la pelota desde el bunker, pasándola para el otro lado del green, allí anotó un “buen” bogey.

El birdie del final lo dejó contento al Pigu y con chances de pelear todavía. “Pegué muy bien, en algunos hoyos me apuré y me costaron algunos errores, pero estoy muy conforme con mi juego”, me dijo de regreso al hotel.

Por suerte Pigu juega el fin de semana, porque realmente vale la pena estar en el TPC Scottsdale en estos días, por más que para la mayoría sea un evento social que otra cosa. Sin dudas, es uno de los mejores torneos que tiene el PGA Tour y el Pigu espera ser protagonista.

LA OVACION DEL 16, LO MEJOR DEL PIGU EN EL DIA DE HOY

Aprovechando que Andrés está practicando  les cuento un poco como fue la vuelta de hoy. El Pigu terminó con 69 golpes (-2) que es positivo si se tiene en cuenta que no bajó ningún par cinco, tiró una pelota al agua y otra le quedó enganchada arriba de una rama.

Un día espectacular para jugar al golf, pero a pesar de lo bien que estaba el campo,  Pigu no se dejó muchas chances de birdie. En el 5, enganchó su drive y la pelota le quedó arriba de una rama. Tuvo que declarar injugable y allí anotó su único bogey del día.

En el 8 llegó el primer birdie de la vuelta, luego de un gran drive y en el 10 otro acierto, este un poco más curioso, pero típico de Pigu. Ese hoyo es un par 4, dogleg a la derecha y Andrés decidió cortar camino y jugar por encima de unos árboles. La pelota salió un poco abierta y pegó en el techo de la carpa de Kodak, donde sacan fotos a los espectadores y cayó contra una reja. Por suerte pudo dropear sin penalidad y luego de un buen approach, llegó el segundo birdie.

En el 13, tuvo la chance de bajar ese par 5, luego de un drive larguísimo, pero falló su segundo tiro por la derecha y no pudo hacer “up and down”.

En el siguiente par 5, el 15 su salida cayó al agua, pero alcanzó el green con su tercer tiro y salvó el par.

Y allí llegó al 16, el hoyo insignia de este campo. El par 3 más famoso del PGA Tour, todo rodeado de tribunas, donde hoy habría 20.000 personas y donde las empresas pagan hasta 65.000 dólares por tener seis sillas para sus clientes. Y debe haber más de 30 firmas que han comprado un lugar en este lugar único en el mundo.

Pigu tomó el hierro 9 y la dejó a menos de un metro, ganándose la ovación más grande del grupo y de la mañana. Otro birdie y allí se puso dos bajo par con la chance de llegar al green en el corto par 4 del 17. Su drive fue bueno, pero su segundo tiro salió pesado y le quedó un largo putt para birdie, que no embocó

Junto al tucumano jugaron Marc Calcavecchia y Tom Lehman, los dos campeones en este campo, unos años atrás. Lehman dio una clase magistral de juego y con 66 golpes está cerca de Camilo Villegas, el líder hasta el momento. El ganador del Torneo de Maestros del Olivos, el año pasado, charló bastante con Pigu acerca de lo mucho que había disfrutado su viaje a Argentina.

Más tarde les contaré algunas cosas más de este primer día del WM Phoenix Open.

PORQUE ALVARO QUIROS ES EL PEGADOR MAS FUERTE DEL TOUR

ADIDAS POWERBAND 3.0, UN ZAPATO A MEDIDA

Las marcas ligadas a este deporte están siempre buscando la manera de innovar. Una vez que lo consiguen buscan lograr el mayor impacto, y nada mejor que presentar sus novedosos productos, en el torneo al que más gente llega.

Por eso Adidas esperó hasta este WM Phoenix Open para lanzar sus nuevos zapatos de golf  Powerband 3.0.  Para eso le pidió a muchos de sus jugadores que se presenten en el stand ubicado a la entrada del torneo para firmar autógrados y sacarse fotos con el nuevo producto.

Este exclusivo zapato que lanzó la marca alemana le permite a cada usuario diseñar su propio calzado. Para eso debe ingresar a www.miadidas.com y alli buscar el Powerband. A partir de que uno ingresa en ese mundo, uno puede ponerle el color de cordones que quiera, agregarle su nombre, su bandera, un color especial a la suela, otro para las tres tiras, etc.

Una vez que concluye con el diseño, uno puede ingresar su dirección, su tarjeta de crédito para que se le debiten 180 dólares. Lamentablemente esto todavia está disponible sólo en USA.

Esta semana, además y en forma de promoción, si Kenny Perry o Pat Perez, hacen hoyo en uno en el 16, los primeros 10.000 que se anotaron en el stand recibirán su par de zapatos gratis.

Más tarde subiré algunas otras fotos, ya que Andrés estuvo participando de esta acción promocional cerca del mediodía.

UN DIA DE PRACTICA CON QUIROS Y KAYMER

Salió el sol en Scottsdale y en un día espectacular, la mayoría de los jugadores salieron a practicar la cancha. Temprano, gracias a que todavía no nos podemos acostumbrar al cambio de horario (4 horas menos que en Argentina) fuimos rumbo al club, donde Andrés Romero había quedado con el español Álvaro Quiros en jugar los 18 hoyos.

Después de tirar un par de canastos de pelotas para ablandar el cuerpo llegó la hora de pisar el Stadium Course del TPC Scottsdale. “Álvarito” invitó a su amigo Martin Kaymer y éste a su vez le dijo a un aficionado local que consiguió su lugar en la Qualy de los lunes.

Cuatro jugadores y el partido armado. Los que hablaban español contra los que tienen casa por esta zona. Un verdadero lujo ver de cerca a Kaymer, uno de los diez mejores jugadores del mundo en la actualidad (8vo en el Ranking Mundial) y otro, ver la potencia de Quiros, el pegador más largo del European Tour por tres temporadas consecutivas. Él dice que también lo es en Estados Unidos “pero no estoy en el Ranking porque no soy miembro, pero a todos estos me los como”, nos contaba el nacido en Andalucía.

De entrada el alemán mostró su talento, dos birdies en los primeros tres hoyos, más un par de errores del Pigu y Quiros en el 2, los dejaron tres abajo rápidamente. Kaymer embocó unos buenos putts y Quiros bromeaba: “la última vez que erró un putt de tres metros, tenía ocho años y se sentía mal”.  Es muy divertida la relación que tienen el alemán y el español. Kaymer, siempre serio y callado, en cambio Quiros habla toda la vuelta, y siempre tiene alguna anécdota en el bolsillo. Pero se hicieron muy amigos y comparten muchas vueltas de práctica juntos.Es más, a Martin se lo escucha diciendo varias veces “bien tío”.

La ida la perdieron dos abajo, pero Pigu y Álvaro recuperaron en los primeros hoyos de la vuelta y empataron el partido. Andrés pegó muy bien de salida, pero no embocó casi nada. En el hoyo 14 otra vez sacaron ventaja gracias a Braxton Marquez, un estudiante de Arizona State University, que está viviendo un sueño ya que es su primer torneo en el PGA Tour. “Estuve en Argentina hace dos años , lo que más recuerdo son la comida y las mujeres, por supuesto”, decía el joven de 21 años.

En el 15, un par 5 largo con un green isla, Kaymer pareció sentenciar el partido, con una gran madera tres desde 270 yardas que cayó a cuatro metros del hoyo. Pero falló el putt para águila y con birdie empataron. En el hoyo 18, el equipo iberoamericano dobló la apuesta y allí apareció el Pigu y con el único putt que metió en todo el día, evitaron pagar la apuesta.

Después de jugar los 18 hoyos y de almorzar, Pigu volvió a la zona de práctica, estuvo probando una nueva madera 3 y luego de una hora dio por terminada su día de trabajo. Productivo, pero por sobre todo muy divertido.

SCOTTSDALE, TIERRA DE GOLF

Desde que llegamos a Scottsdale no paró de llover, por suerte el pronóstico anuncia que a partir de mañana el tiempo mejora, pero lamentablemente no hubo mucha actividad por el día de hoy. En estos casos el jugador llega al club, se registra, allí le dan toda la información para la semana y luego de un almuerzo liviano, prepara la bolsa, las pelotas y los guantes para comenzar la actividad cuando cese la lluvia.

El TPC Scottsdale es uno de las mejores canchas que ofrece el PGA Tour en su calendario. No sólo por la calidad de su trazado sino por el espectáculo que se vive durante toda la semana. Por lejos, es el torneo, sin contar Majors, que más gente congrega, más de 500.000 personas en los siete días.

TPC es la sigla de Tournaments Players Club y hace mención a las canchas propiedad del PGA Tour, que están diseñadas especialmente para llevar a cabo grandes torneos. Para eso se planifican lugares especiales para tribunas y carpas y así hay más de 30 campos TPC a lo largo de todo Estados Unidos. En estos, todos los jugadores miembros del Tour pueden acceder a ellos sin cargo, y tienen las facilidades que tienen en cada torneo (buenas pelotas de práctica, servicio de Locker room y posibilidad de llevar invitados, entre otras).

Scottsdale también ha sido elegido por muchos jugadores como su lugar de residencia. Más de 20 profesionales viven en los alrededores del TPC y practican juntos durante la “off season” (invierno), en sus dos canchas “Stadium y Champions”. “El lugar para practicar es perfecto y siempre tenés algún compañero para jugar”, me contaba el escocés Martin Laird, que vive a 5 minutos del campo. Otros de los jugadores que habitan en esta zona son: Phil Mickelson, Aaron Baddeley, Kevin Stadler, Billy Mayfair, Rory Sabbatini y también Paul Casey, Geoff Ogilvy y Martin Kaymer, quienes en época de frío tienen sus casas aquí.

Eso sí, en verano ( justo la temporada fuerte del Tour, pleno julio),no queda nadie en el Valle del Sol ya que las temperaturas promedio son de 44 grados. Luego durante el resto del año, los jugadores disfrutan de una ciudad que tiene una intensa movida cultural, que cuenta con su exclusiva Semana de la Moda y que tiene muchas opciones de shopping.

El turismo es su principal fuente de ingresos y llegan hasta ella 7.5 millones de turistas por año, la mayoría a jugar al golf. Hay más de 200 canchas en la ciudad y alrededores y en 2006 fue elegida como la “mejor ciudad para vivir si te gusta el golf”, por una revista especializada. También cuenta con 2 de los mejores 5 Resorts de golf de Estados Unidos (Boulders & Four Seasons).

Bueno ya les conté demasiado de esta ciudad, es hora de hablar de golf, pero eso será a partir de mañana cuando comience la actividad. Les prometo: el hoyo 16 , el par 3 más famoso de USA, los nuevos zapatos que lanzará esta semana Adidas, y otras cosas que se viven bien desde adentro del PGA Tour..

Hasta mañana

Rumbo a Phoenix en un viaje “deportivo”

Otra vez en camino. El vuelo 996 de American Airlines rumbo a Dallas fue el primer tramo de un viaje que nos depositó en Phoenix, donde esta semana se jugará el WM Phoenix Open. Y por cierto fue un vuelo con muchas historias deportivas en su interior.

Un par de horas antes de embarcar y mientras tomabamos algo mirando el partido de Atlético Tucumán ante Argentinos Juniors, apareció Enzo Francescoli, que al haber compartido algún Pro Am con Andrés Romero se acercó muy amablemente a saludar. Luego de preguntarle al Pigu cuál sería su itinerario estas semanas, nos contó de su proyecto junto a Z. Zidane y de lo mal que lo habia vista al equipo en el que triunfó en Argentina. Luego nos contó que tiene 15 de handicap y que juega una vez por semana al golf. Luego de desearse suerte mutuamente “el Enzo” partió rumbo a Miami.

Nosotros tomamos nuestro vuelo y allí había varios deportistas argentinos con diversas ilusiones. Junto al Pigu viajó Juan “Pico” Mónaco, con Luis Lobo, que viajaban rumbo a Acapulco donde esta semana jugarán un nuevo torneo. También estaba Horacio Zeballos, feliz por la designación para el equipo de Copa Davis, que también iba rumbo a México.

Lobito, fanático de Boca, preguntó apenas salido del avión como había salido el Xeneise y no le gustó escuchar de otro empate.

En Migraciones lo encontramos a Santiago Hirsig, ex jugador de San Lorenzo y Arsenal, entre otros y que ahora juega en el Kansas City Wizards, de la Major League Soccer. El volante que hace un año que participa de la liga de soccer, también viajó a Phoenix donde están haciendo la pretemporada. Prometimos salir a comer durante la semana. El Piojo López también juega en su equipo pero todavía no renovo contrato, asi que está esperando el llamado en Córdoba.

Ahora acabamos de llegar a nuestro hotel en Scottsdale, a quince minutos del centro de Phoenix, es un día nublado, con algunas lluvias y el Pigu comienza a practicar para un torneo muy importante que cierra la Gira por el Oeste. A la noche les contaré algunas curiosidades de este lugar que fue tomado como residencia de muchos jugadores del PGA Tour.

TIGER PIDIO DISCULPAS Y NADA MAS

Por fin reapareció Tiger, aunque lamentablemente no lo hizo en una cancha de golf, que es el lugar donde mejor se maneja. Porque realmente lo que pasó por 20 minutos en la sede del PGA Tour, en Pontevedra Beach,  fue algo sumamente armado y acartonado que no aportó nada a lo que gente que le gusta el golf esperaba, que era ni más ni menos cuándo regresaría a jugar.

Comenzó pidiendo disculpas como todos nos imaginábamos: “Estoy profundamente arrepentido por mi comportamiento irresponsable y egoista”. Reconoció que tuvo amantes, que fue infiel y que engañó, pero que todos los detalles quedan dentro de su pareja. También admitió que todo fue su responsabilidad y pidió que no se metan con su familia. Habló acerca de sus debilidades y donde el dinero y el éxito lo llevaron “Creía que tenía derecho a los placeres y a los excesos, por la fama y el dinero y todos los esfuerzos que hice desde chico”.

También reconoció que necesita ayuda y que volverá a internarse a partir de mañana. En cuanto a su regreso dijo que no tiene nada decidido, pero que no descarta que pueda ser este año.

Luego pidió nuevamente más disculpas y solicitó a sus conocidos y admiradores que vuelvan a creer en él. Abandonó el atril se abrazó con su madre y saludo a sus conocidos y desapareció quien sabe hasta cuando.

Fue todo tan poco natural, todo tan armado, desde sus palabras, todas prolijamente escritas, hasta los momentos en los que tenía que mirar a cámara y pedir disculpas sosteniendo la mirada. Luego ese abrazo con su madre también pareció falso. No digo que no lo sienta, pero los 20 minutos parecieron minuciosamente por sus agentes de prensa y seguramente Tiger lo practicó en numerosas ocasiones.

Mi impresión es que sólo cumplió con el primer paso, un mea culpa que le debía a todos los que esperaban sus palabras. Mientras tanto yo sólo espero que vuelva a hablar en la cancha que es donde mejor lo hace.