CABRERA, UN DISTINTO
Que cantidad de imágenes nos dejó este Masters 2013. Lamentablemente no nos dejó festejar la victoria del Pato Cabrera, pero sin dudas que pudimos disfrutar de un espectáculo increíble y de un jugador dueño de un talento que no todo el mundo alcanza a comprender. Por suerte el cordobés sigue demostrando que es un elegido de este deporte. Algunos podrán criticar su inconsistencia y su falta de regularidad, pero nadie puede negar el talento y el coraje que tiene y que confirmó el domingo en medio de la lluvia en Augusta National.
Su sonrisa franca, algo no muy frecuente en Cabrera, signo de que realmente estaba disfrutando de esa semana/día/vuelta/definición, junto a su hijo Angelito y nos mostró una cara del Pato que no muchos conocen y que cambia esa imagen de hombre duro y recio. El abrazo que le dio a su hijo y luego a su adversario en el playoff, más las palabras que dijo sobre Adam Scott muestran a un caballero en el campo de juego, curtido luego de mil batallas.
El domingo nos encontró como cada domingo del Masters frente a la TV, creo que no hay mejor programa para los amantes del golf e incluso para los que no lo son que disfrutar de las imágenes de ese paraíso de azaleas que es Augusta National. Cabrera salió en la punta, pero Jason Day rápidamente le sacó ese privilegio, con un birdie y un águila. El Pato recuperó la punta con el birdie del 2 (no se olviden que esa también pasó muy cerca para águila) y luego sacó diferencias con el del 7, luego de un gran tiro. Pero a partir del 8 empezó a mostrar algunos desajustes en sus swings que le costaron volver a la regularidad del principio. No bajó ni el 8 ni el 15 y subió el 10 y el 13, lo que parecía que el sueño de un nuevo saco verde se esfumaba. Pero no podíamos darlo por muerto después de recordar lo que había hecho en 2009.
Y Cabrera respondió. Metió un gran putt en el 16, mientras Jason Day se desplomaba y Adam Scott desaprovechaba la innumerable cantidad de chances que tuvo. Otra vez puntero y la esperanza de sumar el tercer Major.
El putt del 17 caprichosamente no se metió y dejó todo igualado con el hoyo 18 por delante. El Pato desde el medio del fairway escuchó la ovación que se ganó Scott por el primer putt que metió en toda la tarde y que lo dejaba en las puertas de su primer Major. Pero Cabrera no se amilanó y pegó uno de los mejores tiros que se podrán ver con presión en un hoyo final. La dejó a 1mt para empatar a Scott que se atragantó el festejo y tuvo que pensar en jugar un playoff.
Con buena relación desde la época de la Copa Presidentes, Scott y Cabrera se saludaron afectuosamente en el tee del 18.El chip del Pato luego de que ambos fallaran el green casi se mete, “me quedé helado cuando vi que la pelota iba al hoyo”, decía Scott en la conferencia de prensa, pero no quiso entrar y le dio otra chance a este australiano de 32 años que el año pasado le entregó en bandeja el Open Británico a Ernie Els.
La historia es conocida, la del Pato otra vez quedó colgada del hoyo 10 y la de Adam se metió y le dio el su primer campeonato grande. La sincera felicitación de Cabrera fue elogiada por todo el mundo que de a poco va a reconocer que Cabrera es un verdadero grande de este deporte. Ojalá que el Pato pueda encontrar en lo que resta del año el motivo para que esa sonrisa y ese disfrute que mostró en Augusta lo acompañe más seguido y especialmente en los próximos Majors. Golf le sobra por todos lados y lo demostró con creces en un nuevo Masters..Gracias!!










